
En la mafia (siciliana, napolitana y estadounidense), hay una escalera de lealtades.
Es decir, no se puede ser jefe de una familia sin antes haber sido associati (aspirante a soldado), soldato (matón), capodecime (coordinador de una decena de hombres), caporegime (director de los capodecime), etc.
O sea, aunque sean tipos del hampa, tienen una organización interna que va por niveles, como los videojuegos.
No es romper piernas, secuestrar camiones, ni tirar cadáveres al río así porque sí, sino que hay un “programa de lealtad” o un plan de carrera, si se quiere.
Pongamos el caso de John Gotti, un tipo que no nació dentro de la mafia.
Empezó secuestrando camiones y se hizo conocido por sus habilidades para “hacer que los deudores paguen”.
Así, después de décadas de arduo trabajo (y el asesinato de su antecesor), se convirtió en el jefe de la familia Gambino, una de las cinco de Nueva York.

Y ahora me dirás, ¿qué c** tiene que ver esto con los negocios digitales?
Buena pregunta.
Además ya va siendo hora, porque como el tema me gusta me enrollo más que los cables de los auriculares.
Tiene que ver con el pecado que veo cometer una y otra vez a las empresas en internet:
TRATAR A LOS DE AFUERA MEJOR QUE A LOS DE ADENTRO
Todo el esfuerzo puesto en SEO, Ads, redes y captación… y para los de adentro, nada.
Van “quemando” mercado, la publicidad se les va a las nubes, tienen unas listas más frías que un cubito de hielo y redes que no convierten aunque estén llenas de seguidores.
Lo entiendo, a veces no se puede con todo.
Pero la realidad es que captar a un cliente nuevo es mucho más caro que seguir fidelizando a tu propio clan de compradores a través del email marketing.
Es por lejos la herramienta más barata y efectiva del marketing digital. Por cada euro invertido pueden volver hasta 40.
O sea, usar el “método Gotti” para ir subiendo los escalones y ganando la confianza de esa gente, correo a correo.
Tan efectivo como brutal y arcaico.

¿Por qué te cuento todo esto?
¡Hola! Creo que todavía no me he presentado.
Me llamo Vero Furlan y soy de esa minoría que pudo hacer que su negocio online sobreviva más de dos años.
Aunque no haya alcanzado las seis cifras, vivo mejor que con un trabajo por cuenta ajena, aún con una lista pequeña.
Lo que pasa también, esto tengo que decirlo, es que el email marketing no sirve para todos.
Por eso, he creado un ebook con un sistema muy sencillo para montar el embudo mínimo viable para un negocio que vende a través de Internet.
Un ebook donde encontrarás:
- Cuál es la peor estrategia del marketing digital y por qué la mayoría de los emprendedores empezamos justamente por ahí – Página 3.
- El embudo más corto para una PyME orientada a los resultados – Página 6.
- Cómo crear un arma de seducción masiva que insinúa más de lo que muestra y deja a la gente con ganas de más – Página 10.
- Las cuatro patas de la venta por correo electrónico – Página 15.
- Por qué un perro chow-chow no es lo mismo que un panda: La solución para dejar de copiar a los grandes – Página 16.
Es el sistema más corto posible para que las personas esperen tus mensajes con ganas y compren con los ojos cerrados.

¿Qué dicen las personas que reciben la newsletter?
Estos son algunos comentarios que he recibido por la newsletter.
A Andrea este correo le “abrió los ojs”.

Victoria se partió de risa

A Chus la conmovió.

Unirte esta mafia es fácil, solamente hay que pasar por caja.
Por la caja de suscripción, claro.
No voy a hablarte de las bondades del email marketing sin tener una newsletter para vender mis servicios, ¿no?
¡Te veo dentro!